Mariana R.
Por fin deja la tablet un rato
Pensé que jugaría diez minutos y volvería a la pantalla. Se quedó construyendo toda la tarde y después quiso enseñarnos todo lo que había hecho.
¿Tienes una cuenta?
Inicia sesión para finalizar tus compras con mayor rapidez.
Pon fin a las peleas por el tiempo de pantalla y deja que su imaginación vuele. Pueden construir todo lo que quieran, divertirse y aprender al mismo tiempo.
Garantía de 30 días
Envío protegido y seguro
Más de 10,000 bloques vendidos
Nuestros bloques magnéticos fomentan la creatividad, las habilidades y el juego imaginativo de una forma divertida y fácil de disfrutar.
Para muchos padres, también son una excelente alternativa a las pantallas, porque mantienen a los niños entretenidos mientras construyen, prueban y crean su mundo.
Y no son solo para niños. Muchos adultos terminan construyendo junto a ellos, convirtiendo el juego en un momento para compartir en familia.
Mariana R.
Pensé que jugaría diez minutos y volvería a la pantalla. Se quedó construyendo toda la tarde y después quiso enseñarnos todo lo que había hecho.
Carlos M.
Era lo que más me preocupaba. Las construcciones quedan firmes y puede levantar algunas sin que se desarmen al momento.
Andrea P.
Al principio pensé en comprar el paquete pequeño. Elegimos uno más grande y fue lo mejor porque enseguida empezó a hacer casas, torres y mundos completos.
Daniela G.
No tienen esa sensación de juguete barato que me preocupaba. Los bloques se sienten sólidos y el clic al unirlos es sorprendentemente satisfactorio.
Luis A.
Solo sabía que a mi sobrino le encantaban los juegos de construcción. En cuanto abrió la caja empezó a construir y prácticamente se olvidó del resto de regalos.
Fernanda S.
Eso es lo que más me gustó. Empieza con una idea, cambia cosas y termina construyendo algo completamente suyo.
Miguel T.
Tenemos muchos juguetes que duran dos días. Con estos bloques destruye lo que hizo ayer y al día siguiente empieza una construcción completamente diferente.
Patricia L.
Quería algo que se sintiera como un regalo importante. Al abrirlo tenía suficientes piezas para empezar a construir de verdad.
Jorge C.
Se lo compré para mi hijo y terminé sentado junto a él. Empezamos haciendo una casa y acabamos construyendo todo un mundo entre los dos.
Sofía V.
Me gusta que no sea un juguete que se termina. Ya está pensando qué puede hacer si juntamos sus bloques con otro paquete.